"La ropilla ya enferma del poeta, exhaló el último suspiro en aquella lucha." Victor Hugo

domingo, 29 de mayo de 2011

La odisea lésbica... gay... bisexual... transexual...

gay,pride,Mexico City

Muy a pesar de lo que la sociedad conservadora pueda afirmar, la homosexualidad ha existido siempre entre los seres humanos. La mayoría siempre ha sido heterosexual... o bisexual al menos, ya que de ser lo contrario nuestra especie no hubiera llegado muy lejos. En algunas culturas se les perseguía (o asesinaba, incluso), en otras se les consideraba intelectuales, y en otras simplemente se les dejaba en paz.

Yo quiero pensar que ahora somos "civilizados" y que debemos ser capaces de entender que así como a unos les gustan los del sexo opuesto, hay también otras variedades de gusto. Lo digo así no tratando de ser despectiva, sino más bien tratando de englobar todas las posibilidades [esas que me obligaron a poner puntitos suspensivos en el título].

Quienes hayan leído otras entradas o me conozcan personalmente, sabrán que yo he conocido de todo, porque soy una ingeniera sociable [aunque no lo crean]. Tuve un muy buen amigo que era homosexual, algunos amigos bisexuales y una conocida travesti (lo digo en femenino porque así le hubiera gustado). La lista se detiene allí aunque supongo que he conocido a otros que simplemente no lo dijeron como tal. A mí misma nadie suele preguntarme si soy heterosexual o no.

Si existe algún lugar en el mundo en el que ser homosexual no sea problemático, me gustaría conocerlo. Por ahora, en Uganda estuvo a punto de pasar una ley que podría aplicar pena de muerte a "homosexuales reincidentes", en Malasia se busca detectar a los niños varones que no sean lo "suficientemente masculinos" para enviarlos a centros especiales, en Pakistán [con eso de que no es bien visto que mujeres y hombres festejen juntos] existen niños de bajos recursos que bailan en las bodas vestidos de mujeres y que frecuentemente terminan teniendo sexo por dinero con los asistentes al festejo.

En México hay muchos chistes sobre homosexuales. También hay crímenes de odio, y de vez en cuando resuena el nombre de alguien asesinado por su orientación sexual. Para salir del closet se requiere cierta fuerza de carácter, cierta fuerza física, y en ocasiones ser autosuficiente, porque para muchas personas compartir la casa con una persona homosexual es algo que no quieren hacer... aún se trate de sus hijos. Apenas en 2010 se legalizó el matrimonio homosexual en la Ciudad [imagen tomada de acá], y la adopción [aunque como decía alguien por allí: el proceso de adopción es infernal, aún para parejas heterosexuales]. A la adopción se opone toda la sociedad conservadora (del Partido Acción Nacional, en general), la Iglesia Católica (que se opone a todo lo que no quepa dentro de su cuadrado ideal) y mucha gente que teme que los niños adoptados "se vuelvan homosexuales".

Yo jamás he entendido por qué sucede todo esto. Soy fiel a la idea de la autonomía, y al respeto a esta. Aquí cito a un compañero de la universidad que a toda esta polémica contestaba vulgarmente: -Muy su culo- y tenía razón. Cada quien hace con su cuerpo lo que le viene en gana, se lo entrega a quien elige y vive con las consecuencias. Ahora, si eso sucede con el cuerpo, quienes somos los demás para elegir lo que ese alguien debe hacer con su corazón.

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