"La ropilla ya enferma del poeta, exhaló el último suspiro en aquella lucha." Victor Hugo

jueves, 24 de noviembre de 2011

Historias de miedo

Atenco,mujeres,2006

En estos días ronda en los medios la noticia de Gulnaz, una mujer afgana que fue violada hace dos años por el esposo de su prima. Tiene una hija producto de esa violación y actualmente está presa acusada de adulterio. El sistema judicial afgano no estipula la violación como tal, pero sí el adulterio y por ende, ella deberá pasar 12 años en prisión o casarse con el violador, formar una familia y ser perdonada. [Link de la noticia aquí.]

A mí la idea me ha retorcido el estómago. No es la primera vez que me entero de crímenes sexuales al otro lado del mundo y desde México la gente suele decir que se trata de una cultura muy diferente y que es una pena que haya lugares en el que las mujeres se ven como mercancía que una vez mancillada, ya no vale. Pero la verdad es que aquí también suceden crímenes sexuales, y que la impunidad es casi regla general.

Para mí el recuerdo viene con lo sucedido en Atenco en el año 2006. Les dejo un extracto de lo que sucedió (tomado de acá) para recapitular:
"Los días 3 y 4 de mayo de 2006, casi 3.000 policías tomaron parte en una operación contra las manifestaciones encabezadas por una organización local de agricultores en Texcoco y en San Salvador Atenco, Estado de México. En el operativo policial se cometieron graves violaciones de derechos humanos: se saldó con 207 personas detenidas, dos civiles muertos, decenas de manifestantes y policías heridos y 26 mujeres violadas a manos de agentes estatales."
¿Les suena? Yo apostaría a que sí. Al principio sólo se vieron imágenes aéreas en los noticieros, luego dijeron que había heridos y luego empezaron a surgir poco a poco los estremecedores testimonios. Ahora se sabe que no fue algo casual [hasta se sospecha que fue por órdenes de algún gobernante], los policías llevaban condones y el abuso sexual fue durante el trayecto de Atenco (donde fueron detenidas) hasta el penal de Santiaguito. [Link de la noticia en ese entonces acá.]

La CNDH (Comisión Nacional de los Derechos Humanos) recibió las quejas, se hicieron denuncias y actualmente sólo 11 de esas mujeres continuan en la búsqueda por justicia. Digo "continuan" porque de hecho no han tenido nada. Según Wikipedia: 21 policías fueron acusados formalmente, de los cuales 15 fueron expulsados de la fuerza policial y 6 más siguieron bajo investigación. El 23 de septiembre de 2008, un tribunal superior requirió que fuese despedido el policía Doroteo Blas Marcelo, y le ordenó que pagara daños y perjuicios a una de las víctimas y los otros cinco policías fueron acusados de abuso de autoridad y fueron sometidos a juicio penal...

Bueno, en el artículo no dice si los expulsados pasaron tiempo en la cárcel. Para mí, deberían haber tenido cierta condena si se comprobaba su participación (o ni siquiera ser expulsados, si se comprobaba su inocencia). [Maldito intento de justicia a medias.] De los que "siguieron bajo investigación" hay uno que parece haber pagado "daños y perjuicios" y seis sometidos a juicio, aunque allí no dice en qué terminó el juicio (y según leo, no hay ninguno consignado). ¿A ustedes les parece que hasta aquí se ha hecho justicia?

Pero la historia no acaba aquí. Disculpen si los estoy asustando. En ningún lugar hallé información de la renuncia del jefe de la policía [era lo mínimo que debería haber pasado], y el entonces gobernador [ENRIQUE PEÑA NIETO] ahorita va para presidente. El caso fue admitido recientemente por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), pero todavía le falta un largo trecho, y aunque fuera a la corte, y fallaran a favor de las demandantes, resulta que el estado mexicano es terrible para cumplir esas sentencias.

Las violaciones son terribles, porque implican la impotencia de tener a un tipo [generalmente, varón] haciendo uso de uno, apropiándose de algo que debiera ser genial y convirtiéndolo en una dolorosa pesadilla [afectando a hombres y a mujeres].

¿Han visto los programas de policía estadounidense tipo "La ley y el orden"? Allí las víctimas tienen que ser valientes y enfrentar cara a cara al violador para conseguir justicia. En casos como el de Gulnaz, o como el de las denunciantes de Atenco, lo de menos sería enfrentar a los violadores cara a cara... Tener que compartir una familia con el violador, o tener que enfrentarse a la inercia de la impunidad mexicana... Eso sí que da miedo.

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