"La ropilla ya enferma del poeta, exhaló el último suspiro en aquella lucha." Victor Hugo

domingo, 6 de noviembre de 2011

Las pequeñas atrocidades

árbol

Estos últimos días pasaron cosas horrendas. Reviso las redes y encuentro: "Suman siete muertos por accidente en Tlalpan", "Se inaugura temporada grande en la Plaza de Toros México", "Al menos 17 muertos en Siria...". No es todo: la familia de Nancy Navarro celebra su cumpleaños buscándola, porque sigue desaparecida, tratando de mantener la esperanza [el link aquí]; interceptan a otro barco que llevaba ayuda a la Franja de Gaza [link en inglés desde Gaza, antes de que lo interceptaran, acá], matan al último rinoceronte de Java [link en inglés, acá, si veo la noticia en español, la compartiré por twitter], Estados Unidos hace berrinche y deja de dar dinero a la UNESCO (afectando el programa de detección de tsunamis, link aquí)...

El viernes escuchaba las noticias mientras trabajaba. [En el trabajo sí me va bien, al menos.] Escuché trozos de una entrevista a Olga Wornat, quien denunciaba en radio las amenazas que ha recibido en su correo electrónico y en el de su hija. Viene su nuevo libro y hay por allí ciertas personas que preferirían que dejara de escribir, y que personas como yo dejáramos de leer lo que sea que salga de su pluma. Me llamó la atención que dijera que había dudado antes de hacer pública la persecución que sufre, porque hay muchas personas que la están pasando peor y que en este mismo país, están sufriendo mucho más que ella. [Palabras más, palabras menos... no puedo grabar ni mecanografiar mientras trabajo.]

Creo que yo me siento igual. Entiendo que hay personas cuyos problemas son de plano cuestión de supervivencia. Entiendo que es muy cansado ir nadando contra la corriente para rescatar aquéllo que consideramos que vale la pena. Encuentro un hogar para un animal callejero, y al día siguiente veo por lo menos dos que también deberían tener esa oportunidad. Llevo mi bolsa ecológica al supermercado y la señora delante de mí pide doble bolsa, mientras me sonríe diciendo algo así como: cada vez hacen estas bolsas más delgadas, no les importa que se rompan en el camino.

Ahora me pasa algo parecido. El transporte público me deja a cinco minutos de mi casa. Camino tranquila mientras leo una revista, con un poco de tiempo antes de salir a buscar algo de cenar. Cruzo una calle, levanto la vista, y me encuentro con un árbol que se levanta sólo con media fronda de la que tuviera anteriormente. El resto de la fronda se encuentra tirada a sus pies, en un enorme montón verde oscuro que la gente pisa mientras camina por la banqueta.

Resulta que han decidido podar 40 árboles de la colonia, CUARENTA árboles en una colonia en medio de una zona industrial. Ya había hablado con el administrador anteriormente por unos que cortaron de tajo a unos 90 centímetros del piso y me dijo que era por seguridad, porque habían asaltado a alguien escondiéndose detrás de los arbolitos. [En ese entonces escribí una entrada al respecto, cuyo link es éste.]

Esta vez, me explica, los árboles estaban lastimando los edificios. De acuerdo, mi mente racional lo medita, pero el de la entrada está a unos 5 metros del edificio más cercano, y el de atrás del edificio 13 no tiene cables encima, ni ramas gruesas que fueran a meterse por las ventanas, y si fueran los cimientos no bastaría con cortar las frondas, tendrían que cortarlos totalmente y yo tendría que resignarme, ¿no es cierto?. No, la explicación no me parece lógica, aunque el administrador intenta tranquilizarme cuando lo llamo "mutilación" y le digo que las ramas cortadas tenían unos 15 centímetros de diámetro. Él insiste en que sólo se trata de "podarlos" y no me pone mucha atención cuando le digo que estoy de acuerdo en que es poda, "poda excesiva".

Hoy pasé un rato preguntando a mis vecinos qué opinaban, si la poda era excesiva o si la consideraban adecuada. El resultado fue un 50-50, pero más allá de eso, tuve la oportunidad de hablar con una joven bióloga que vive en la unidad, y que accedió a darme su opinión experta al respecto. [Esa sí la tengo textual, porque llevaba un cuaderno.] Me dijo: "Está mal y es peligroso que poden los árboles así. Dejan la parte más pesada en la punta y el árbol corre más riesgo de caerse con el viento, por pura lógica. Lo que deberían hacer es cortar la punta y dar forma a la parte de abajo. El exceso de luz puede incluso matar a las plantas que vivían debajo. La parte verde sí es la que produce el oxígeno (la fotosintética)." [Lo último en respuesta a mi pregunta expresa.]

La foto que ven al inicio de la entrada, es de uno de mis árboles favoritos. Esa foto fue tomada el 12 de marzo de este año. La que ven a continuación es la foto del mismo árbol, después de ser podado, tomada el día de hoy. Es importante que noten que es un árbol caducifolio, y sus hojas de por sí habían caído este otoño. Vendrá la primavera y saldrán hojas en donde aún quedan ramitas, es decir, a la altura del quinto piso y de allí para arriba, es decir, media fronda menos, según mi cálculo. Cuando eso pase subiré otra foto. [Ahora la encuesta: ¿y si el árbol se cayera? Yo creo que si eso pasara, tratarían de cortar más árboles por ser peligrosos en lugar de hacer caso a los expertos y a su advertencia sobre poda inadecuada.]


árbol

En fin, me paso la vida batallando por lo que yo considero valioso, aunque el mundo en general haya decidido hace mucho que mis luchas son caso perdido. En verdad me esmero para que las cosas no me afecten demasiado, si es que es obvio que no puedo hacer nada al respecto. Hoy la sonrisa la obtuve con un par de adolescentes, cuando los encontré y les pregunté por pura curiosidad qué opinaban de la poda de los árboles. Los dos [por separado] me dijeron que pensaban que estaba "mal, porque los necesitamos y necesitamos el oxígeno". Por el bien de nuestro mundo, espero que sea algo general y que las nuevas generaciones tengan mejor consciencia ecológica (de supervivencia también) que la que tienen mi generación y tuvieron las de antes de mí.

Cuando de plano caigo de espalda en mi cama, con el cuerpo agotado por discutir con quienes pretenden convencerme de adoptar la religión de nuevo, o de que la poda realizada es como cuando yo me corto el cabello, las lágrimas ruedan por mis mejillas y me siento tan, pero tan cansada... Entonces trato de repetirme las frases que funcionan como mis cimientos propios."Life is tough, so am I" [que significa algo así como: "la vida es dura, yo también."] y "sólo pueden cambiar al mundo aquéllos que están lo suficientemente locos como para intentarlo". Me declaro suficientemente loca, ya veremos si logro aunque sea detener una pequeña atrocidad.

[Actualización 13.Noviembre.2011. Las ramas siguen allí tiradas. He conseguido dialogar con los administradores en otras cuestiones, pero no tienen el estudio técnico en el que alguien diga que los árboles deben cortarse justo así. Debo pedirlo en la delegación. Me espera otra odisea.]

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