"La ropilla ya enferma del poeta, exhaló el último suspiro en aquella lucha." Victor Hugo

jueves, 26 de abril de 2012

Con muchos pantalones

Josefina Vázquez Mota, http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/61ef06a7ca0db96c205cf8e48936530a?quicktabs_1=0

Josefina Vázquez Mota simplemente no comprende. No comprende su papel en lo absoluto. No tiene idea de lo que es ser mujer ["mujer", a secas] en un país como México. Lo digo en serio. No tiene ni la más remota idea. [Imagen tomada de acá.]

No es la primera mujer que llega a una candidatura por la presidencia del país. Es la quinta. Y la diferencia entre ella y las anteriores se siente. Josefina no les llega ni a las rodillas. [Después hablaré de las demás, estoy tratando de no desviarme demasiado.] Ellas entendían perfectamente que ser mujer no era una desventaja para un presidente, y tampoco una ventaja, simplemente una característica más. Ellas estaban postuladas por partidos pequeños y las posibilidades de ganar la elección eran francamente remotas, pero sus declaraciones eran claras y contundentes, sus propuestas eran firmes... Ser mujer no es un pretexto para evitar confrontaciones, tampoco es una trinchera para guerra permanente. Ser mujer no es usar falda.

Esto último lo digo francamente molesta. Josefina evita responder preguntas. Se filtra una grabación en la que llama a la vocera de la presidencia: "pinche Sota" [en frase indudablemente ofensiva] y cuando se le pregunta al respecto, se rehusa a responder diciendo que fueron grabaciones obtenidas ilegalmente. ¿Qué tipo de reacción política es esa? Una persona así no me interesa para la presidencia. ¿Y si durante su mandato apareciera una grabación como esa en la que Sarcozy (presidente de Francia) dijo: "No lo soporto, es un mentiroso", refiriéndose a Netanyahu (presidente de Israel)? ¿Saldría a decirle a la opinión internacional simplemente que no quiere declarar porque no deberían haber escuchado eso? Sería una vergüenza.

Por supuesto que la cosa no termina aquí. Josefina Vázquez Mota escogió un eslogan simple: "Josefina. Diferente". Bueno, falta que aclare donde está la diferencia. Hasta ahora la única diferencia pareciera ser su género y eso tampoco lo comprende. Si las metidas de pata las comete un presidente varón, o si las comete una presidenta, da igual, metida de pata es metida de pata. Si su idea es seguir con la estrategia de Calderón que nos ha traído 60 mil muertos (y contando...), y decir que la diferencia radica en hacerlo ahora con falda, maquillaje y tacones, la diferencia no basta. Se estaría tratando de la misma diferencia que llevamos décadas tratando de erradicar.

El problema con Josefina es bastante grande. Considera una guerra sucia toda crítica, especialmente las lanzadas sonrientemente desde Twitter. Yo soy mucho más joven que ella y sin embargo sé que exagera con ese término. Josefina no comprende que ninguno de esos ataques ha sido por ser mujer, sino por fallas de logística, por cosas turbias en su pasado como funcionaria y por su papel como legisladora. Sinceramente, a mí nadie me pagó por reírme de sus puntadas. Nadie me paga por escribir lo que escribo... pero habían de ver cómo me reí cuando le preguntaron por qué sólo había votado en el 6% de las ocasiones y respondió que su labor era otra, que ella sí asistía a las sesiones de la Cámara, pero no votaba. [Ja, ¿les pareció tan convincente como a mí?]

Habría que agregar al argumento que Josefina Vázquez Mota no reconoce los matrimonios entre personas del mismo género, ya no digamos el hecho de que puedan adoptar niños. Si por Josefina fuera, el aborto estaría prohibido, los libros de texto tendrían "el derecho a la vida" desde el momento de la concepción como derecho humano, y en las escuelas públicas habría instrucción religiosa.

Habrán escuchado en los medios la pregunta: ¿Está México preparado para tener a una mujer en la presidencia? La respuesta es bastante clara. En México es políticamente incorrecto decir que una mujer no puede ser presidenta, pero una cosa es lo que se dice, y otra cuando los colmillos salen a atacar las cuotas de género. Si lo digo sinceramente, México no está preparado para tener varones enfermeros, mujeres mecánicas (automotrices) ni escuelas sin uniforme. Si esperamos a que México esté preparado nunca haremos nada de nada. [Al diablo con eso.] Si México no está preparado, ni modo. Eso no va a detener a las mujeres que quieran ser pilotos (aunque hasta hace unos años no podían entrar como pilotos a las fuerzas armadas mexicanas), tampoco a los varones que quieran tejer con estambre. [Uy, ya me desvié. Vuelvo a lo de Josefina.]

Si yo tuviera a la candidata del PAN (Partido Acción Nacional) enfrente, y pudiera reclamarle una sola cosa dentro de su campaña, definitivamente sería esa frase improvisada con la que termina uno de sus espots en televisión. Dice: "Yo voy a ser una presidenta con falda, pero eso sí, con muchos pantalones". [Aclaro que en México "tener pantalones" es una frase popular que significa "tener fuerza de voluntad, ser fuerte de carácter y/o ser líder". Viene de cuando el de los pantalones era justamente el padre de familia, de cuando el padre de familia era el líder, precisamente.]

La frase estremece precisamente porque estaría muy complicado explicarle a una niña de hoy en día qué hay de bueno en tener muchos pantalones. Los pantalones hace décadas dejaron de ser sólo para varones [aunque en México ellos no parecieron muy interesados en usar falda a veces, así que las faldas siguen usándolas sólo las mujeres]. Y allí en medio de su frase sobre falda y pantalones, está un trocito que inquieta bastante mi discreta lógica... entiendo lo de la falda, entiendo lo de los pantalones, pero ¿cómo que PERO? ¿qué hace un "PERO" en esa frase? [A mí su frase me suena a soy mujer, PERO eso sí, una muy inteligente... me considero ofendida.]
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